¿Por qué dejé de creer en la democracia?
Diciembre 7th, 2009
Para ubicarnos en el mismo contexto, comenzando, ¿qué es democracia?, seguro habrán como mil definiciones allá afuera, el diccionario de la Real Academia Española define la palabra como “predominio del pueblo en el gobierno polÃtico de un Estado”, por otro para los griegos (que es donde están las raÃces de todo el asunto) entendÃan la demokratia literalmente como “el poder de la gente”. Abraham Lincoln lo quiso poner en palabras más amigables, él dijo que la democracia era “el gobierno de la gente, por la gente y para la gente”.
En cualquier caso la palabra hace referencia a lo mismo, participación para el beneficio de la mayorÃa (ya que son todos los involucrados), quizás en aquellas pequeñas ciudades griegas este sistema funcionaba pero en la actualidad no le encuentro mucho sentido. Por mucho tiempo entendà la democracia como “lo que es, lo que tenemos, lo que funciona”, por ahà en el colegio estudiamos comunismo, estudiamos a Hegel y Marx, yo no dejaba de preguntarme por qué las ideas buenas del comunismo siemplemente eran metidas “en el mismo costal”, por qué no tomábamos lo bueno del comunismo y lo incorporabamos a lo que tenÃamos, a nuestra democracia, obviamente nunca nadie me pudo explicar por qué nos es tan difÃcil aceptar el cambio, evaluarnos de forma crÃtica y cuando encontramos algo que no está funcionando como deberÃa, simplemente cambiarlo. Tanto estuve metido en esas ideas que hasta me valió una broma en el anuario de ese año “[Sobre Yamil] Recuerdan lo muy de acuerdo que estaba con Karl Marx” escribieron en una página, no era precisamente Marx, era el hecho que hay ideas en el comunismo que vale la pena considerar. Igual hay cosas sobre la democracia que sencillamente no han funcionado y que valdrÃa la pena cambiar.
Mis puntos son primero que la democracia involucra la participación de todos, en una democracia ideal todos tomamos parte en la toma de decisiones, pero… en estos dÃas la vida es muy complicada para nosotros (cosa que nosotros mismos nos hemos creado cuando en lugar de simplificar las cosas decidimos complicarlas), sencillamente no tenemos tiempo para estar todo el tiempo siendo consultados sobre los asuntos del gobierno (aunque pienso que es de vital importancia estar informados y tener el poder de decidir que es lo que queremos, en un momento aclaro este punto), como no tenemos tiempo o no queremos hemos decidido nombrar representantes, y ahà están los famosos polÃticos quienes en teorÃa son nuestra voz y tienen nuestros votos en la toma de decisiones del paÃs, el problema es que como la historia lo ha demostrado la mayorÃa del tiempo llegan ahà a base de promesas que nunca esperan cumplir y se dedican a cumplir su propia agenda, la que les beneficia a ellos, sus familias, sus amigos/socios y demás personas influyentes. Ellos no nos representan.
Segundo punto: en la democracia se cumple el deseo de la mayorÃa. El hecho de la mayorÃa quiera algo no necesariamente significa que es lo mejor, en base a qué criterios toman las decisiones, ¿se hacen evaluaciones, se hacen siquiera preguntas? (más adelante voy a seguir con esto), sólo es cuestión de ver atrás en la historia para darnos cuenta que la opinión de la mayorÃa puede ser manipulada con relativa facilidad, medios de comunicación, lÃderes de opinión o incluso religión son usados para manipular la opinión de la mayorÃa, asà que descartemos que porque la mayorÃa lo pide es lo mejor para todos.
Tercer punto: la gente toma decisiones sobre temas que no sabe, ¿qué validéz tienen esas opiniones?. Se debe valorar la idea pero no es fácil, en mi campo (diseño gráfico) por ejemplo la eterna lucha va a ser que nos den nuestro lugar como profesiones del diseño, se comienza un proyecto y por alguna razón el cliente se cree el todopoderoso y sabio, quien mágicamente ha desarrollado habilidades excepcionales para juzgar e incluso modificar lo que hacemos, no digo que sus opiniones no tengan validez, digo que antes que nada deberÃamos preguntarle ¿por qué? y si su respuesta es algo como “pues… asà se mira mejor, me gusta más asÃ, no sé… nada más me gusta, a mi esposa le gustó” es de preocuparse… ¿dónde está la base teórica?, ¿en qué momento se olvidó que no estamos diseñando para él (aunque sea el quien paga la cuenta), ni para su esposa sino para un público más amplio y quizás con caracterÃsticas diferentes a las suyas? en fin, basados en qué elegimos. En el otro extremo corremos el peligro de lo que voy a bautizar como la venda del experto, tampoco podemos confiar ciegamente en los expertos, su palabra no es sagrada, no son -o no deberÃan ser- afirmaciones dogmáticas, cualquier idea de pensamiento requiere de argumentos de peso y pruebas que la respalden antes de ser aceptada.
Cuarto punto: ¿quién elige los cantidatos y cómo? la verdadera libertad que nos da la democracia es la capacidad de elegir entre 2 (o 3 o 4…) cantidados preelegidos y decicir cual de ellos va a tomar las decisiones por nosotros, usualmente son personajes bien conocidos, dueños de grandes corporaciones y de dudosa reputación… como dirÃan en Honduras “tienen cola que les pisen”, quienes antes han tenido el poder para hacer cambios sociales pero no han querido, y quienes en un dÃa de iluminación se han levando de buen humor con ganas de cambiar el paÃs, si en verdad tuviéramos una democracia habrÃan miles de candidados, cualquiera que se quisiera postular tendrÃa la oportunidad, eso quiere decir que Don Gocho el señor de la pulperÃa de la esquina que tan bien se ha portado con sus vecinos por años y quien vive todos los dÃas las crisis y demás calamidades de la vida del “no tan afortunado” y quien seguramente tienen más ganas de cambiar las cosas que el empresario que va vive muy bien y se dedica a supervisar a sus empleados (y de paso ver como maximiza ganancias (lo que significa: cómo pueda hacerlos trabajar más y pagarles menos)), pero Don Gocho no tiene ni el dinero ni la influencia asà que está descartado, sencillamente la “oportunidad” que se le da no es una oportunidad, es la ilusión de una oportunidad porque todos sabemos que el señor no tiene ni 5 mil lempiras para empezar su campaña.
Finalmente y la razón más importante ¿qué nos ha dado la democracia?, ¿realmente los resultados son tan bueno que no hay forma de que quisieramos dejarla? saben qué… las ideas se ponen a prueba y si no funcionan se descartan. Es tiempo de que demos el siguiente paso, de que abandonemos estos sistemas de pseudo interés popular y abramos los ojos, pero… “qué puedo hacer yo, soy sólo una persona, yo no soy nadie comparado con ellos, yo no tengo dinero, yo tengo que trabajar para comer, yo… estoy muy ocupado subsistiendo como para hacer un cambio en mi vida…” es ese sentimiento de inferioridad, ese menosprecio, esa subestima de nuestras capacidades lo que todos los dÃas nos mata un poco más, somos valiosos, podemos hacer un cambio.
“Debes ser el cambio que esperas ver en el mundo” dijo Ghandi.
Finalmente no quiero dejar a nadie con un mal sabor de boca, que mala publicación serÃa ésta si no ofreciera por lo menos una sugerencia, una solución al problema, y en estos dÃas lo que me parece más razonable es la propuesta de Jacque Fresco: “The Venus Project”, los invito a que inviertan un par de minutos de su vida en escuchar lo que tiene que decir: http://www.youtube.com/watch?v=iV7mS09iP9E

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